Una costumbre muy de aquí es
el día de la Cruz, en el que normalmente siempre a los escolares se nos ha dado este día como libre o se han interrumpido las clases a media mañana.
Pues mañana martes es 3 de mayo, y como no cambien mucho las cosas, que parece poco probable, nosotros mañana, tendremos las 6 horas de clase, como ya se nos anunció el pasado viernes a través de un comunicado emitido desde la
dirección de nuestro instituto. Lo peor de todo es que parece que en el resto de institutos y colegios de la ciudad si que van a tener el día libre, y así se les prologa el puente y
a nosotros noPor parte de algunos alumnos de nuestro instituto, que
son rebeldes porque el mundo les ha hecho así, ante esta situación que consideran injusta, dicen y van anunciando que faltarán a clase tal día de mañana. Que
antes muerta que si cruces, vamos. Y es que las costumbres son las costumbres, buenas o malas.
Sobre lo que ocurrió aquel día...Empezamos las clases con tan sólo 11 alumnos, el 50% del total de la clase. A primera hora, el profesor de inglés, D. José Francisco Olivares, decidió subirnos 0.5 puntos en la nota del último examen a cada uno de los que nos dignamos a asistir a clase.
Luego después, se nos ocurrió recoger firmas entre todos los alumnos del instituto para expresar nuestro malestar por tener que dar clase en fechas tan señaladas. Nuestro
"Manifiesto por unas cruces en condiciones", que así lo llamamos tuvo gran éxito, puesto que recogimos más
300 firmas en un solo recreo que dura unos 20 minutos (¡15 firmas por minuto!). Luego hicimos entrega de las firmas recogidas, a la Jefa de Estudios, que las guardó para los anales de la historia del instituto.
No sabemos si fue gracias a las firmas, pero a las
12:30 de la mañana se nos soltó, se nos dejó libres para salir a la calle, a disfrutar de las cruces.