Ya estamos en 3º de ESO, se murió Franco, y en Lengua seguimos teniendo libros de lectura obligatoria. Todo esto se va traduciendo poquito a poquito en el contenido de libros que nos mandan leer. Especialmente en estas dos últimas novelas .

En
Un viejo que leía novelas de amor de Luís Sepúlveda, se cuenta que:
"La mujer ofrendada lo conducía hasta la orilla del río. Ahí, entonando anents, lo lavaba, adornaba y perfumaba para regresar a la choza a retozar sobre una estera, con los pies en alto, suavemente entibiados por una fogata, sin dejar de entonar anents, poemas nasales que describían la belleza de sus cuerpos y la alegría del placer aumentado infinitamente por la magia de la descripción"
"[...] Mi compadre Nushiño me explicó que es mejor retozar con negras, porque sudan menos. "Al leer estas cosas, uno se plantea empezar a ver
"Dos Rombos".
Y en
Palos de ciego que está escrito por Eduardo Alonso, nos relatan esta conversación entre una mujer y un pobre ciego que está siendo lavado por ella:
"- ¿Ese pellejito que asoma entre las piernas qué es, un injerto?- dijo burlona.
El agua helada lo había encogido, muy mustio. Me quitó de la mano el áspero estropajo y empezó a rastrillarme con tal saña que me despellejaba vivo. Yo aullaba y ella reía.
- A ver, si esto es la vaina ¿dónde está el badajo?
-decía la muy malvada, raspándome en la entrepierna.
Aproveché la ocasión de que estaba volcada sobre mí para estirar las manos y darle unos tientos, a lo que respondió soltándome un manotazo"En este último fragmento, vemos como el protagonista es un viejo verde. En varias partes del libro hace gala de ello, siempre con arrimamientos a las muchachas.
En fin, lo que queremos expresar es que nos parece bien que el departamento de lengua decida poner estos dos libros de lectura, porque oigan, también necesitamos leer cosas de estas, para no quedarnos dormidos mientras leemos, para despertar un poco la atención y curiosidad de las historia