Miren que interesante está esto.
Una investigación realizada por especialistas franceses demuestra que la idea preconcebida que tengan los alumnos de su propia capacidad ante una u otra materia influye en su atención y motivación al enfrentarse a las asignaturas. No importa la aptitud real, lo importante es la idea latente, no sólo en las mentes particulares de los alumnos, sino en la clase, en el colegio, e incluso en la sociedad.
Aprender es un acto implícito en la naturaleza humana, puesto que, desde que nacemos, estamos aprendiendo, al igual que comemos o respiramos por nosotros mismos. Hasta los 18 meses, un bebé aprende a controlar su motricidad, a conocer los límites de su cuerpo, a medir sus sentidos. Después viene la etapa de los primeros sistemas de simbolización: el lenguaje hablado, el juego, el dibujo.
En esa época, el aprendizaje se vive como algo que aporta orgullo y placer, produciendo en el niño la dulce ilusión de crear el mundo. Sin embargo, entre los cinco y los ocho años todo cambia. La lectura, la escritura, las matemáticas: los aprendizajes impuestos por los programas escolares son intelectuales y colectivos. A partir de entonces, se transforma el pensamiento psíquico y la experiencia de la identidad, lo que requiere un intenso trabajo psicológico. Y lo que puede conllevar algunos problemas [...]
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Vanessa Marsh