
El viernes fue la entrega de notas.
Como si se tratase de la cola del médico o la carnicería, padres e hijos se amontonaban en los aledaños de la puerta de la clase, taponando los pasillos. Mientras esperan para que la tutora les dé el valance trimestral de sus hijos.
En unas relaciones
paterno-filiares se veía un ambiente de tensión, otras muestras de alegría ( afortunadamente en la mayoría de los casos ). Y es que esto de calificar el esfuerzo y trabajo puede tener graves consecuencias si se ha hecho el vago durante el trimestre.